Check in América con: Chef Pedro Antonio Zárate Neri. Director del Observatorio de la Juventud de América y Coordinador de CJCA

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Pedro, háblanos de un recuerdo de la Infancia y de tus Padres

En retrospectiva algo que me viene a la mente sobre mi niñez, es estar tomado de la mano de mi abuelo mientras salía de la escuela camino a una panadería donde cada vez que pasaba por mí, me compraba 2 garibaldis de chabacano, uno me lo daba para comer de camino a casa y el otro lo guardaba hasta después de comer, ese recuerdo siempre lo tengo presente, son de esos sabores que te hacen regresar al momento. El ya partió y ahora soy yo quien va a la panadería y compra 2 garibaldis para jamás olvidar ese recuerdo. Pero no solo mi abuelo ha sido parte de mí, mis padres que siempre han confiado y han impulsado a este ser humano a salir adelante y ser una mejor versión de la idea que tengo como buena persona.

Mi padre, aunque duro, es mi ejemplo claro de lucha, trabajo, constancia y perseverancia para lograr cualquier cosa que me ponga delante. Por otra parte, mi madre, esa hermosa mujer con pecas que me llena de calma con una gran sabiduría. Mi amiga, confidente, compañera, aquella que de sus consejos me ha enseñado a tomarme de la mano de Dios, una pieza primordial, porque pienso que todos debemos de creer en algo, lo que sea que te haga tener fe, en eso debes creer.

Sentimientos por la Cocina

No hablare en forma de cliché y diré que la cocina es parte de mi desde la infancia, la verdad mi historia con la cocina comienza en una etapa compleja de mi adolescencia. Y agradezco haberme puesto en el camino de la cocina, de los fogones porque fue ahí donde encontré la calma, descubrí que se siente tener pasión por algo, conocí a lo que llaman sentirse tan vivo que contagies. Es que cuando estoy detrás de un fogón, empuñando un cuchillo o cocinando cualquier cosa, desaparezco de este plano y me siento enorme, dichoso de poder transformar un producto en algo único e irrepetible, y todo ese cumulo de sentimientos se ven reflejados en cada paso que he dado dentro de este mundo de la gastronomía.

 

Pensamientos sobre esta Profesión

El trabajar en cocinas duras y con Chefs de la llamada vieja escuela me forjo con disciplina y carácter, hasta arrebatar lo que me pertenecía, el dirigir una cocina, otra y otra más y poder encontrar una pasión nueva. La enseñanza y el transmitir los conocimientos que he acumulado ha sido algo que me ha llevado a ser capacitador y enfocarme en educación a distintos niveles. No todo ha sido miel sobre hojuelas, llego un momento de decepción de lo que llaman la figura de un Chef a seguir. Esto me dejo parado en la línea de querer continuar o no dentro de este maravilloso mundo de la gastronomía, la parte mediática me mostraba su verdadera cara para aplastar la idealización que nos forman desde la escuela. Sin embargo, logré pasar ese trago amargo y pude seguir con mis pasiones y sueños. Ahora emprendí, algunos años con un mismo negocio y diferentes conceptos que se han desprendido de él. “Pneuma”, palabra que me mencionaba mi padre en mi adolescencia y que quedó grabada para materializar mis sueños “Espíritu” en hebreo.

Más que padecer de ego, es gratificante que algo, una simpleza que aprendiste, ahora alguien te lo agradezca y eso te llena cada día para seguir en el camino, porque no imagino mi vida lejos de la cocina o de la educación a cualquier nivel.

Consejo Profesional Gastronómico de las Américas

También está la parte de los valores, sentimientos y creencias, donde el ayudar, el dar un poco de lo que puedo tener me llena y me alienta a seguir compartiendo, impulsando e incluso logrando los sueños de otros. La frase “Sin dejar a nadie atrás” me la he tatuado muy dentro de mí, y desde mi acercamiento al CPGA, me quedo claro a donde debía de ir y hasta dónde puede llegar un hombre con una filipina, lo que puede crear y cambiar para bien dentro de un grupo de personas. Cristian Ponce de León, Presidente de CPGA se acercó después de conocerme y me ofrece colaborar para el Consejo, claro que acepte de inmediato en una parte que me mueve tanto, (los jóvenes). Ahora formo parte del Consejo como Director del Observatorio de la Juventud de América y Coordinador de Club de Jóvenes Chefs de América.

Única asociación donde colaboro y comparto sus valores, pero más aún me encanta el trabajo que venimos realizando los jóvenes, los adultos y un servidor desde su trinchera México. Aunque decepcionado de las anteriores asociaciones donde forme parte, por su forma de manejarse en valores y pensamiento de auto enriquecimiento, he apostado por los valores que dirigen al CPGA y lo que ha logrado y estamos por lograr a nivel América y me atrevo a decir el mundo.

Seguiré cocinando porque no me imagino la vida sin tener algo que ver con la cocina, el día que deje la cocina, la gastronomía, será porque mis manos han perdido la fuerza y para eso me quedan muchos años.

Entrevista Realizada por:

 

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